La etiqueta energética en los electrodomésticos

Para saber todos sobre la etiqueta energética en los electrodomésticos y contestar todas tus preguntas referidas a ella, lee con atención nuestro artículo

Lo primero que hay que explicar es que este concepto hace referencia a la etiqueta energética utilizada para informar acerca de los valores de consumo y eficiencia de los electrodomésticos.  Así, a través de un simple vistazo, el consumidor puede escoger el aparato que gaste menos  energía, lo que le supondrá un ahorro importante en los recibos de la luz. Su utilización es obligatoria en frigoríficos, congeladores, lavadoras, secadoras, lavavajillas, hornos y aparatos de aire acondicionado.

La etiqueta energética en los electrodomésticos

En un principio la etiqueta energética clasificaba a los electrodomésticos desde la letra A (los que menos consumían) hasta la G (los que más gastaban). Sin embargo, los avances tecnológicos hicieron posible que los aparatos eléctricos empleados en el hogar fuesen cada vez más eficientes, llegando algunos a consumir menos  que los de clase A.

Fue de esta manera que apareció una nueva escala de medición que añade tres categorías a las ya existentes: A+, A++, A+++. Los equipos que llevan el color verde y la letra A son los más eficientes; por el contrario, los que tienen el color rojo y la letra G son los menos eficientes. Además, para que sean entendidas por todas las personas dentro de la Unión Europea, las nuevas etiquetas presentan la información por medio de pictogramas.

La clasificación energética A+++ supone un consumo de entre un 30% y un 60% menos que el de la clase A. Un ejemplo de lo recién dicho nos lo dan los frigoríficos y congeladores A+++, que consiguen reducir su gasto de energía hasta en un 60%; en el caso de los lavavajillas y de las lavadoras, se reduce en un 30% y en un 32% respectivamente.

Eligiendo un electrodoméstico de la categoría A+ o superior no sólo estarás mejorando tu economía, también  estarás contribuyendo a mejorar el medio ambiente.