Cómo evitar las enfermedades de verano

Con la llegada del verano disminuyen las probabilidades de posibles contagios en la guardería. Sin embargo, no hay que bajar la guardia

Si piensas que con la llegada del verano ya no tienes que preocuparte por las enfermedades respiratorias como la gripe, entonces permítenos recordarte que los malestares en menores siempre llegan cuando menos lo esperas.

El peor error que puede cometer un padre es dejar de preocuparse por el estado de su bebé. En ese sentido, es recomendable nunca bajar la guardia e insistir en ser muy disciplinado cuando se trata de la higiene. Recuerda que para las enfermedades no hay tregua.

La obligación de los padres es insistir a que sus hijos se laven las manos las veces que sea necesario: antes de comer, jugar, dormir o salir del baño. El contacto entre los niños sucede todo el día, especialmente a la hora de comer el refrigerio.

Cómo evitar las enfermedades de verano

El hábito de higiene debe estar enraizado en la criatura desde corta edad. No está de más ser exigente con las responsables que están a cargo del cuidado de nuestros hijos, con mayor razón cuando estamos hablando de cambiar el pañal, lavar los biberones y a la hora de dormir.

El uso de pañales desechables es mucho mejor que los tradicionales trapos o pañales de tela que algunos padres utilizan. Esto solo empeora el nivel de riesgo para contagiarse con una bacteria. Mucho cuidado.